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República Socialista de Vietnam y Reino de Camboya 2008

9 de marzo, Saigón 18 de marzo, Hue, Hanoi
10 de marzo, Saigón 19 de marzo, Hanoi
11 de marzo, Tay Ninh, Cu Chi, Saigón 20 de marzo, Bahía de Ha Long
12 de marzo, Vinh Long, Can Tho 21 de marzo, Bahía de Ha Long, Siem Riep
13 de marzo, Phong Dien, Cai Rang, Saigón 22 de marzo, Angkor Vat
14 de marzo, Danang, Hoi An 23 de marzo, Angkor Vat
15 de marzo, Hoi An 24 de marzo, Angkor Vat, Saigón
16 de marzo, Mi-Sön, Hoi An 25 de marzo, Saigón
17 de marzo, Hue Datos económicos del viaje

21 de marzo, viernes

        A las seis y media desayunamos sin perder de vista el extraño paisaje brumoso de la bahía de Ha Long. ¿Y qué se desayuna en el Jasmine? Mucha fruta: mango, fruta del dragón, sandía, manzanas, plátanos y naranjas. También pastelillos, salchichas, tocino, huevos, tortillas, sopa de fideos, tomates asados, arroz frito con vegetales, café y té.
Vista desde la cubierta del junco Jasmine
    A las siete tenemos ejercicios de Tai Chi en la cubierta superior del Jasmine. La convocatoria tiene mucho éxito; la mayoría del pasaje subimos a ver qué es eso del Tai Chi y seguimos los movimientos de la profesora mientras otros nos hacen fotos y se desternillan de risa ante la poca maña de algunos.
    A las ocho y media y con energías renovadas, afrontamos la visita a la cueva Hang Sung Sot o Gruta de las Sorpresas, que fue descubierta por unos pescadores y utilizada por ellos como vivienda hasta que el gobierno decidió aprovecharla como reclamo turístico en 1995. A las once damos por finalizada la navegación y desembarcamos en el muelle turístico de Bai Chay donde nuestro guía y el conductor ya nos esperan para trasladarnos al aeropuerto de Hanoi y tomar el vuelo de las cinco de la tarde al Reino de Camboya.
    El vuelo de Hanoi a Siem Reap transcurre con normalidad y llega puntual. La cola de turistas en inmigración es larga pero conseguir el visado es rápido: rellenas un impreso, entregas una fotografía, pagas veinte dólares por persona, esperas diez minutos y ya está.
    Camboya nos recibe con una ligera lluvia. A la salida del aeropuerto nos espera Vibol (Prosperidad), nuestro nuevo guía; parece bastante más joven que sus treinta y seis años y está aprendiendo español y aunque siempre tartamudea al principio de las frases, el resto le sale de carrerilla. Demuestra una voluntad por aprender inusitada. Cuando sonríe, cosa que hace constantemente, muestra unos dientes perfectos y blanquísimos. Al ver nuestra guía en español sobre Angkor se emociona; dice que en Siem Riep venden la misma pero en inglés o en japonés, pero no en español, así que le prometemos que al final del viaje la guía será para él.
   Montamos en un todo terreno que nos lleva hacia el centro de Siem Reap en pocos minutos. Esto es muy turístico a juzgar por la cantidad de hoteles que divisamos a uno y otro lado de la carretera, muy iluminados y con entradas majestuosas. Nuestro alojamiento en los próximos días será el hotel De La Paix, de dirección francesa y decoración modernista. El servicio es eficiente y la comida de calidad. Cenamos en el hotel donde pruebo por segunda vez la carne de vaca australiana que, sin estar mal, no llega a la calidad de la que tomamos en el Jasmine.

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