Bandera

República Socialista de Vietnam 2008

9 de marzo, Saigón 18 de marzo, Hué, Hanoi
10 de marzo, Saigón 19 de marzo, Hanoi
11 de marzo, Tay Ninh, Cu Chi, Saigón 20 de marzo, Bahía de Ha Long
12 de marzo, Vinh Long, Can Tho 21 de marzo, Bahía de Ha Long, Siem Riep
13 de marzo, Phong Dien, Cai Rang, Saigón 22 de marzo, Angkor Vat
14 de marzo, Danang, Hoi An 23 de marzo, Angkor Vat
15 de marzo, Hoi An 24 de marzo, Angkor Vat, Saigón
16 de marzo, Mi-Sön, Hoi An 25 de marzo, Saigón
17 de marzo, Hué Datos económicos del viaje

18 de marzo, martes

A nuestro guía se le acumulan los turistas y como ayer le llegaron veinte españoles hoy nos atiende Danh, un compañero suyo ya jubilado. Menuda planta tiene el tal Danh, parece un dandi: cabello largo, plateado y ondulado en la nuca, vientre plano, pantalón con raya perfecta, zapatos brillo espejo y no le faltan los complementos: cinturón con hebilla dorada, buen reloj y gafas de sol. Impecable. ¿Adivinas su profesión? Pues sí: ingeniero civil, y también estudió en Cuba, como los demás guías.
   Tomamos un bote para trasladarnos por el río Hué y visitar tres lugares históricos: la pagoda Thiên Mu y las tumbas de los emperadores Minh Mang y Tu Duc.
    La razón de la construcción de la pagoda Thiên Mu es muy mística: el gobernador de la provincia de Hué, Nguyen Hoàng (1525–1613), pasó por aquí cuando estaba de gira vacacional y le contaron la leyenda local, esta decía que una anciana había pronosticado que algún día un Señor vendría a esta colina y construiría una pagoda para rezar por la prosperidad de la región. Después desapareció. Pues oído y hecho. Por supuesto, el estado actual de la pagoda poco tiene que ver con la primera que se construyó en 1601. Desde entonces ha sufrido múltiples modificaciones y terremotos a lo largo de los siglos.
    Nuestro siguiente objetivo es la tumba de Minh Mang (1791–1841), segundo emperador de la dinastía Nguyen. Se preocupó sinceramente por su país, aunque lo aisló de toda influencia extranjera, sobre todo, occidental, a pesar de que, él mismo, privadamente, estudió filosofía occidental. Prohibió y persiguió especialmente el cristianismo que él consideraba 'corruptor del corazón de los hombres'.
Complejo arquitectónico de la tumba del emperador Tu Duc
   Y por último, visitamos la tumba de Tu Duc (1829-1883), último emperador independiente antes de la invasión francesa. Como era habitual, su tumba se construyó muchos años antes de su muerte y en realidad lo que aquí vemos no es más que un cenotafio para recordar su magnánima figura, de hecho, nunca se ha encontrado la tumba real. A los que le enterraron les cortaron la cabeza. Quien sí descansa aquí es su primera mujer, la emperatriz LêThiên Antl
   El aumento de impuestos y trabajos forzados a los que sometió a la población para construir la tumba causo tal malestar entre los trabajadores que intentaron un golpe de estado.
    La estela de piedra que recoge su epitafio es la más grande del país y se trajo desde quinientos kilómetros. Tardaron cuatro años en su traslado. Su redacción fue hecha por el mismo Tu Duc e incluye no solo sus logros, como era costumbre, sino también sus desventuras, errores y enfermedades. Por eso sabemos que tuvo viruela, seguramente esta es la causa de que no tuviera hijos.
    Como era fiel seguidor de las tradiciones, cerró el país a toda influencia exterior y expulsó a los extranjeros, sobre todo, a los clérigos cristianos. Francia y España aprovecharon la excusa de la decapitación del obispo lucense José María Díaz Sanjurjo en 1857 para ocupar Danang. Las armas anticuadas de su ejército poco pudieron hacer contra los europeos. La ayuda china tampoco les sirvió de nada. Así que Tu Duc tuvo que capitular y entregar la zona más fértil, el sur de Vietnam —la Cochin China— a los franceses, que seguirían avanzando hasta hacerse con el control de toda Indochina (Laos, Camboya y Vietnam). España permaneció al margen, ninguneada por los franceses desde el principio de la invasión.
    Después de comer, tomamos un vuelo a Hanoi que dura aproximadamente una hora. Nos recogen en el aeropuerto Noi Bai y nos trasladan a nuestro alojamiento: el Sofitel Metropole. Hanoi nos recibe con unos grados menos que en Hué, lo que se agradece.
    Después de cenar en el hotel, paseamos por los alrededores. Coincidimos con la salida de un espectáculo musical en el edificio de la opera, de arquitectura similar al palacio Garnier de Paris. Diario en preparación.

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