Los viajes de Mariano

República de Turquía 2002

14 de julio, Estambul22 de julio, Éfeso 30 de julio, Ankara, Safranbolu
15 de julio, Estambul 23 de julio, Afrodisias, Pamukkale 31 de julio, Amasra
16 de julio, Estambul 24 de julio, Hierápolis, Yesilada 1 de agosto, Safranbolu, Estambul
17 de julio, Estambul, Bursa 25 de julio, Egerdir, Konya 2 de agosto, Estambul
18 de julio, Bursa 26 de julio, Aksaray, Güzelyurt 3 de agosto, Estambul
19 de julio, Dikili 27 de julio, Ihlara, Selime, Güzelyurt 4 de agosto, Estambul
20 de julio, Pérgamo, Çesme 28 de julio, Derinkuyu, Uçhisar
21 de julio, Selçuk 29 de julio, Ávanos, Ürgup

30 de julio, martes.

    Llegamos a Ankara con dos objetivos: ver el Museo de las Civilizaciones y el Mausoleo de Atatürk.
    Ankara es la capital de Turquía y sede del gobierno actual. Tiene cuatro millones de población y un tráfico endiablado, aunque peor lo tienen los transeúntes ya que apenas hay semáforos o pasos de cebra. Ankara tiene poco que ver con la ciudad otomana de Angora, que se asentaba en el mismo emplazamiento, y era un lugar tranquilo donde crecían cabras de largo pelaje con cuya lana se tejían mullidas prendas de vestir.

Plaza de la Media Luna Roja, Ankara

    Llegamos a la entrada del parque donde se encuentra el Mausoleo de Atatürk: el Anit Kabir, que significa tumba conmemorativa. Una barrera nos corta el paso. El policía nos informa que hasta mañana no estará abierto. Su inglés es parco y no sabe decirnos porqué hoy está cerrado. Sospecho que se está celebrando algún acontecimiento de tipo político. De todas formas, como monumento no vale mucho, fue diseñado por un alemán y un italiano en 1942, o sea, arquitectura fascista a tope.
    Atatürk fue el político más importante de Turquía. Cuando al Imperio otomano ya sólo les quedaba Anatolia, Atatürk se dijo: "Tengo que crear un estado fuerte y unificado". A partir de 1924 utilizó su poder para llevar a cabo una serie de reformas que condujeron a Turquía hacia su occidentalización: instauró una Constitución , liberó la economía, prohibió la poligamia, instauró el matrimonio y divorcio civil, el islamismo dejó de ser la religión del estado, cambió el alfabeto arábigo por el occidental, estableció las actuales fronteras de Turquía, dio a la mujer idénticos derechos que al hombre, cambió la capital de Estambul a Ankara y hasta modificó la manera de vestir: les quitó los turbantes, las pantuflas y prohibió el fez. Salió bien, con la excepción de la parte kurda. Todas estas medidas las adoptó de una manera bastante dictatorial, muchos de sus opositores acabaron en la horca y encima tenía fama de bebedor; de hecho, murió de cirrosis.
    En realidad, Atatürk se llamaba Mustafá Kemal —Kemal es un apodo de la niñez, se lo puso su profesor de matemáticas y significa excelencia— y en 1935 impulsó una ley muy curiosa: hasta entonces, los musulmanes sólo tenían nombre de pila y los apellidos eran opcionales, él se proclamó como Atatürk (Padre de los turcos) e hizo que todos los turcos adoptaran algún apellido.
    El Museo de las Civilizaciones se centra en las primeras civilizaciones de Anatolia: Reino de Urartu, de Hatti, hititas, frigios y asirios. Vale la pena visitarlo
    Comemos algo tarde y seguimos hacia Safranbolu, 222 Km. al norte de Ankara. Las casas otomanas de Safranbolu han sido declaradas Patrimonio de la Humanidad. Safranbolu prosperó en el siglo XVII gracias a que las rutas comerciales pasaban por ella. Dicen que su caravansar se quiere reconvertir en lujoso hotel, yo diría que las obras tendrán que esperar a tiempos de mayor bonanza económica.
    Paramos en la plaza, al lado de sugerentes pastelerías y nos dedicamos a buscar alojamiento a pata. Nos gusta una casa otomana reconvertida en hotel. El baño es muy curioso: está encerrado en un armario de madera y hay que subir un peldaño para acceder a él. Toda el suelo del hotel está cubierto por alfombras y es obligatorio descalzarse al entrar en el hotel.

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