Otros viajes

República Socialista de Sri Lanka 2012

1 de diciembre, Negombo 9 de diciembre, Hakgala, Nuwara Eliya
2 de diciembre, Sigiriya10 de diciembre, Yala
3 de diciembre, Polonnaruwa, Minneriya11 de diciembre, Kataragama, Tangalla
4 de diciembre, Anaradhapura, Mihintale12 de diciembre, Galle
5 de diciembre, Dambulla, Kandy13 de diciembre, Galle, lago Koggala
6 de diciembre, Kandy14 de diciembre, Colombo
7 de diciembre, Hatton15 de diciembre, Colombo
8 de diciembre, Nuwara EliyaDatos económicos del viaje

3 de diciembre, lunes

    Tras pasar un puente, Ananda aparca el coche en el arcén y... que miremos hacia el río y, ¿qué vemos? Unos lagartos enormes, de casi metro y medio retozan en la orilla del río, muy activos. Uno de ellos viene hacia nosotros siguiendo el pescado que un
Varano de agua, habitual en los ríos de Sri Lanka
"espontáneo" le ofrece. Se parece al dragón de Komodo, pero no lo es, es el varano de agua, inofensivo para el hombre. Son muy comunes y abundantes en los ríos de Sri Lanka. Los veremos también en otros ríos si observamos atentamente las orillas.
    Con mucha más frecuencia nos toparemos durante el viaje con el varano de tierra, algo más pequeño que el de agua. Habituales en los céspedes de los hoteles, en los parques, jardines, cerca de los estanques o subiendo troncos de árboles. Te pegan buenos sustos cuando se mueven de repente a tu lado porque rondan el metro de largo.
    Hoy visitamos Polonnaruwa. Ananda se pone serio y empieza su exposición: "En el siglo X, el reino de los cholas (tamiles hinduistas) estaba en su apogeo, reinaban en todo el este y sur de India y en las actuales Malasia, Indonesia y Maldivas. En 993, aprovechando una guerra civil, invadieron Sri Lanka y echaron de Anuradhapura al rey cingalés Mahinda V, un rey débil que ni tan siquiera era capaz de organizar la recaudación de impuestos y mucho menos el ejército, que no le obedecía porque sus soldados no cobraban desde hacia tiempo. Anuradhapura, que durante 1400 años había sido la capital del reino cingalés, fue arrasada. Mahinda V se refugió en Ruhunda, en el sur de la isla, y allí le permitieron reinar durante veinticuatro años más hasta que los cholas decidieron capturarle. Murió tras dos años en cautividad.
Gal Vihara (monasterio) en Polonnaruwa
Los cholas escogieron Polonnnaruwa como nueva capital de Sri Lanka con la intención de controlar toda la isla pero nunca lo consiguieron. Las revueltas en Ruhunda comenzaron inmediatamente después de la muerte de Mahinda V aunque recuperar el control de la isla y expulsar a los cholas fue un proceso largo, hasta 1070 no lo lograron. El rey cingalés que lo consiguió fue Vijayabahu I (1039-1110) que reunificó el país por primera vez en casi un siglo. Sin embargo, el más recordado fue su nieto Parākramabāhu I el Grande (1123–1186). Se dedicó a reformar el ejército y, sobre todo, a mejorar el sistema hidráulico con más canales y estanques: "Ni una sola gota de lluvia escapará al océano sin ser útil al hombre", decía. También reformó las prácticas budistas, no le gustaba nada que los monjes se casaran y tuvieran negocios. Muchas de las ruinas que veremos ahora pertenecen a templos y monasterios construidos durante sus treinta y tres años de reinado. Los monarcas que le sucedieron llevaron al país a la ruina, cosa que aprovecharon los tamiles para regresar y tomar de nuevo Polonnaruwa, que ya jamás sería capital de un reino cingalés.
    Han transcurrido mil años desde que se construyeron estos edificios, la mayor parte han perdido el tejado y de otros sólo quedan en pie las columnas, lo que no han perdido es su carácter sagrado: hay que descalzarse para entrar en la mayoría de ellos (como Ananda es budista, nos exime de descalzarnos en los hinduistas). Ananda nos cuenta los detalles de estas maravillas arquitectónicas: el significado de las piedras lunares, los agujeros en las paredes del Palacio Real, la evolución en la forma de las pagodas, la diferencia entre una estupa y una pagoda, la técnica que empleaban para conseguir unas figuras de Buda tan simétricas, el contenido del código de disciplina Galvihara Katikavata que impulsó el rey Parakramabahu I para unificar las órdenes budistas... Finalizamos la visita con Gal Vihara, las cuatro figuras de Buda cinceladas sobre granito.
    Después de comer, Ananda nos conduce hasta el centro de Habarana donde pasamos a la parte trasera de un todoterreno que nos transporta hasta el parque nacional Minneriya para hacer un safari. En el parque viven leopardos, monos, ciervos sambar, jabalíes y alrededor de doscientos elefantes, que es lo que realmente se viene a ver. El todoterreno nos lleva por una carretera embarrada hasta el borde del lago Minneriya donde se encuentran los elefantes y quince todoterrenos más, todos juntos, formando una barrera que claramente irrita a los elefantes porque la sienten como una amenaza a su libertad de movimientos. La mayor parte son hembras con sus crías, los machos son solitarios y sólo regresan con las hembras para reproducirse.
    Lo primero que nos llama la atención es la ausencia de colmillos. Esta es una diferencia con los elefantes africanos. En el elefante asiático, sólo los machos tienen colmillos grandes y en Sri Lanka muchos machos hasta carecen de ellos. En las hembras es parecido: son más pequeños que en los machos o carecen de ellos. Los elefantes africanos tienen en el extremo de la trompa dos protuberancias parecidas a dedos mientras que el asiático sólo una. Otra peculiaridad de los elefantes de Sri Lanka es que cuando son maduros muestran una fuerte pigmentación rosa de la piel alrededor de las orejas, cara y trompa. El perfil de la espalda de los asiáticos es convexo, se diría que tienen el culo más escurrido. La espalda de los africanos es cóncava, lo que les da un aspecto más robusto.
Elefantes del parque nacional Minneriya. ¿Dónde han dejado los colmillos?
    Mientras contemplamos una segunda manada de elefantes se produce un rápido agrupamiento, hacen piña alrededor de los más pequeños y el más grande de todos sale del grupo y corre hacia nosotros. ¡Vaya susto! A los conductores les hace gracia, pero ¿qué pasaría si el todoterreno se para por una avería o se queda atascado en el barro? Da la sensación que estos arrebatos de los elefantes están propiciadas por los conductores con su aproximación excesiva a los animales. Para dar un poco de emoción al safari, pensarán.
    Hay un grandísimo problema con los elefantes. En lo que va de año han muerto cincuenta personas por ataques de elefantes. La última, hace dos días. Las áreas de cultivo reducen cada vez más su hábitat y cuando el agua y la comida se hacen más escasas invaden las áreas cultivadas entrando en conflicto con los campesinos que defienden sus cosechas a balazos. La mayor parte de los agricultores considera al elefante como una peste peligrosa y no lamentarían su desaparición. Más de doscientos mueren cada año por conflictos con los seres humanos.

Copyright © 2012 - MRB

La propiedad intelectual de los textos y de las fotos me pertenece, por lo que está prohibida su reproducción total o parcial sin mi expresa autorización.