Los viajes de Mariano

Islas Griegas 2008

Rodas, Samos y Lesbos

12 de julio, Salónica20 de julio, Charaki, Kalathos 28 de julio, Ormo Maratocampo
13 de julio, Salónica 21 de julio, Epta Piges, Embonas, Skala Kamirou29 de julio, Varia, Molivos
14 de julio, Vergina 22 de julio, Samos, Pytagorio 30 de julio, Molivos
15 de julio, Rodas 23 de julio, Hera, Panagia Spiliani, Pytagorio31 de julio, Petra, Sigri
16 de julio, Rodas, Psinthos, Paradisi24 de julio, Mytilene, Samos, Psilis Amos1 de agosto, Vatera
17 de julio, Rodas, Petaloúdes 25 de julio, Agios Konstantinos, Manolates2 de agosto, Polychnitos, Mitilene
18 de julio, Pefkos 26 de julio, Kokkári3 de agosto, Salónica
19 de julio, Prasonisi 27 de julio, CamposDatos económicos del viaje

16 de julio, miércoles. Rodas.

    A las nueve y media recibimos el coche de alquiler en la Puerta Marina, lo aparcamos fuera de la muralla y regresamos a la ciudadela porque hoy vamos a pasar la mañana en el Palacio del Gran Maestre. Este palacio fue la sede del Gobierno de los Caballeros. ¿Y cuál es la historia de estos Caballeros? A grandes rasgos, ahí va: la fundación de la orden de los Caballeros de San Juan (Bautista) de Jerusalén se remonta al siglo XII y era una institución mitad religiosa, mitad militar, que se hizo con una enorme riqueza y combatió junto con los Templarios contra la expansión musulmana. En 1290 los musulmanes les expulsaron de Palestina y se asentaron en Chipre donde no se sentían cómodos, ya que eran súbditos del rey y no podían actuar a sus anchas.
Calle Socrates. Al fondo, la mezquita de Solimán
En 1306 pasaron a Rodas y conquistaron la mayor parte de las islas del Dodecaneso. Permanecieron en Rodas hasta 1523, fecha en que Solimán les expulsó, tras dos largos asedios con miles de muertos. En 1530 se instalaron en Malta donde residieron hasta 1797, expulsados esta vez por Napoleón. Finalmente, en 1830, se instalan definitivamente en Roma dedicándose a lo que había sido su actividad original: la atención de los enfermos.
    La visita al Palacio es muy interesante: los mosaicos procedentes de Kos y la sillería son excelentes, también se muestran restos de aparatos utilizados por las mujeres de aquella época para realzar su belleza, pequeñas vasijas con agua de propiedades milagrosas que los peregrinos traían de Tierra Santa, o cómo cambiaron las costumbres funerarias con el tiempo. Pero lo que más me ha gustado es la sección dedicada al Coloso de Rodas. ¿Existió o no existió? Veamos qué dicen los rótulos explicativos:
    "Los rodianos, después de resistir el asedio del macedonio Demetrio Poliorcetes, el año -304, decidieron construir una estatua triunfal en bronce del dios Sol, o Helios en griego, para proclamar el poder de la ciudad. De acuerdo con fuentes antiguas, el Coloso costó 300 talentos y fue realizado por Chares de Lindos. Midió treinta y dos metros de alto y fundir el bronce y montar las partes llevó doce años. Según Plinio, el Coloso se mantuvo sesenta y seis años hasta el terremoto del año -227, cuando colapsó por las rodillas. Aunque Ptolomeo mandó el dinero para su reparación, nunca se reconstruyó ya que el Oráculo de Delfos lo desaconsejó. Los restos del Coloso fueron vendidos en el 653, cuando los árabes tomaron Rodas, a un judío de Edessa, quien empleó novecientos camellos para transportarlos.
    En Europa circuló el bulo de que el Coloso esperaba a la entrada del puerto de Mandraki con las piernas abiertas. Pura hipótesis, sin ninguna base documental, ni técnica. Muchos escritos antiguos mencionan el Coloso, pero ninguno describe su forma o su situación. Sólo Florentino Buondelmonti, que pasó ocho años en Rodas, dió la vaga información de que el Coloso estaba "dentro de las murallas".

   Después de repetir en el restaurante Romios y echar una reparadora siesta, estrenamos el coche acercándonos hasta Psinthos para ver los peces endémicos Gizanis (Ladigesocypris ghighi), que sólo se dan en la isla de Rodas. En la plaza del pueblo nos orientan como dar con ellos, porque no hay indicación de ningún tipo. El camino hasta la balsa está flanqueado por nogales, limoneros, naranjos, granados, membrillos y parras. Los peces se hallan en un pequeño estanque y estéticamente poco se diferencian de nuestras bermejuelas de río.
Fiestas en Paradisi. Cola ante la iglesia para besar una talla de madera de la Virgen María
    De regreso a Rodas capital, unas señales nos desvían por una carretera secundaria, ¿motivo?, ¡Paradisi anda en fiestas! Aparcamos donde encontramos un hueco y nos apuntamos al jolgorio. En la plaza mayor han instalado un escenario sobre el que bailotean unas niñas al ritmo de las tonadillas de moda que vomita un cascado sistema de altavoces. Alrededor, los lugareños más tempraneros han pillado mesa y toman unos pinchos morunos con cerveza.
   Por la calle principal no se puede ni respirar de los humos que despiden los tenderetes ambulantes; la estrella gastronómica es, sin duda, el pincho moruno, con o sin pimiento intercalado; no dan abasto.
   El cura del pueblo también tiene su protagonismo, ¡cómo no! Una fila de gente aguarda su turno, ante una pequeña iglesia, para besar la figura de la Virgen María y sale por otra puerta tan contentos con un buen trozo de hogaza bendecida en la mano.

Copyright © 2008 - MRB

La propiedad intelectual de los textos y de las fotos me pertenece, por lo que está prohibida su reproducción total o parcial sin mi expresa autorización.