Los viajes de Mariano

Rarotonga 2010

8 de noviembre, Muri Palm12 de noviembre, Fruits of Rarotonga
9 de noviembre, Avarua 13 de noviembre, Punanga Nui Market
10 de noviembre, Muri, Wigmore, Arorangi14 de noviembre, Aro'a
11 de noviembre, Avarua, Muri 15 de noviembre, Aro'a
Datos económicos

12 de noviembre, viernes

    Echo un vistazo a través de la cristalera para ver cómo amanece el día: fina lluvia y niebla abundante en las montañas que no deja ni ver The Needle.
    Alrededor de nuestra casa crecen cinco papayeros; dos muy altos, inalcanzables excepto para los pájaros y otros tres de ramas más bajas, casi todos con papayas aún verdes.
Papayas
En cuanto las papayas se vuelven amarillas son objeto de codicia de pájaros, gallinas y humanos. Esta mañana, mientras desayunamos, un gallo se ha subido a una rama baja de un papayero y ha tirado la más madura a picotazos. Abajo esperan las gallinas para dar buena cuenta de ella, pero ojo, primero tendrán que esperar a que el señor gallo se sacie, hasta entonces toca mirar. Ya se sabe que donde canta el gallo no pían las gallinas, si acaso cacarean cuando han puesto un huevo. No dejan ni la piel.
   Mañana de lluvia suave. Cuando ha cesado hemos conducido hasta los Frutos de Rarotonga y los corales me han decepcionado un poco. El coral se limita a unas cuantas formaciones entre amplias extensiones de arena. Peces payaso, salmonetes, besugos, etc. Al sol no se puede ni estar, afortunadamente, casi todas las playas cuentan con vegetación cerca y siempre hay una sombra para cobijarse.
    Regresamos a Muri Palm para comer. Nos preparamos unas verduras con gambas cocidas a baja temperatura y una ensalada de tomate. En cuanto dejas algún resto de comida, por pequeño que sea, diminutas hormigas forman una aglomeración en torno a los restos de comida, no importa dónde, sobre la playa de la cocina, sobre la encimera o en la mesa, están por todas partes y disponen de un sistema de comunicación infalible.
   Cuando el sol remite, regresamos a la playa de Muri. Se ven menos peces que ayer, quizá porque en marea baja el agua se mueve poco. Así y todo tengo mis dimes y diretes con los peces ballesta Picasso que son territoriales y se muestran muy agresivos. Veo algunos peces flauta, rodaballos, y cardúmenes de peces con pocos ejemplares, estrellas de mar de color añil, etc. Ni un tiburón, afortunadamente. Sí, ya sé que los expertos dicen que los tiburones no suelen entrar en la laguna porque es poco profunda, pero también he leído que después del ciclón Sally, en 1986, dos tiburones penetraron en la laguna de Titikaveka, es decir, exactamente donde nos encontramos, y una familia que estaba de merendola los vió, los arrinconó en una zona con poca agua y los mataron. Los lugareños no se andan con tonterías.
    Los registros dicen que sólo han muerto dos personas: una surfista neozelandesa en diciembre de 2000 que fue atacada en Arorangi y un pescador local que en 2003 murió tras el vuelco de su lancha cuando regresaba con otro compañero a la isla, por la noche. Un turista fue también atacado en Beveridge Reef en 2003 mientras hacia buceo superficial, pero el tiburón sólo se pudo llevar una parte de sus nalgas.
    Al lado de mi mujer, en la playa, una señora se zampa unos plátanos verdes con almejas crudas. ¡Menudo tamaño el de estas almejas!

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