Otros viajes

República de Portugal 2011

28 de junio, Viana do Castelo6 de julio, Sintra
29 de junio, Braga, Barcelos 7 de julio, Sintra, Cascaes, Estoril, Lisboa
30 de junio, Bom Jesus, Guimarães, Vila do Conde, Oporto8 de julio, Lisboa
1 de julio, Oporto 9 de julio, Lisboa
2 de julio, Amarante, Peso da Régua, Tabuaço 10 de julio, Lisboa, Évora
3 de julio, Vila Nova de Foz Côa 11 de julio, Évora
4 de julio, Coímbra, Aveiro Datos económicos del viaje
5 de julio, Conimbriga, Alcobaça, Óbidos, Sintra

11 de julio, lunes

    La actividad en la Praça do Giraldo es tremenda; varios camiones de la RTP o Radio Televisión Portuguesa han desembarcado en la plaza de Giraldo cargados con bobinas de cables y micrófonos de jirafa. Se trata de Verão Total,
Entrevistador de la RTP
un programa en directo de cinco horas que se emite de lunes a viernes, de julio a setiembre, y que viaja cada día por toda la geografía portuguesa para mostrar la cultura, tradiciones y curiosidades de cada lugar. Se preparan varias actuaciones musicales en playback; como la de un tal Axel y su canción "Boom Boom Yeah", que a ritmo de lambada acelerada canta: "Boom Boom Yeah, sente o bater deste meu coração, Boom Boom Yeah, esse é o ritmo do amor"; le acompañan dos señoritas que hacen como que aporrean unos tambores enormes. Luego le sigue una entrevista a un artesano local de marquetería; detrás, unos señores ya mayores, con boina y traje típico esperan su momento estelar. Otro entrevistador con sombrero vaquero y pajarita charla con un cocinero que reparte un brebaje en tazas de plástico a quien lo quiera degustar.
    La suntuosa catedral de Santa María, construida en 1186, es de las más importantes de Portugal; el dinero para su construcción vino principalmente de las rentas por las tierras que la Iglesia poseía y de las donaciones de los nobles, que así se reservaban un lugar de privilegio en el templo cuando pasaran a mejor vida. Una nota resalta que, el ocho de septiembre de 1584, la primera embajada japonesa cristiana compuesta por cuatro príncipes nipones, de gira por Europa, alcanzó Évora y se les ofreció un concierto de órgano. Los cronistas cuentan, asombrados, que los nipones no tocaban la comida con las manos, sino con unos palillos y se sonaban los mocos con trozos de papel que luego tiraban.
Calles de Évora
    En paralelo con la catedral, muy cerca de ella, los restos de un templo romano dan testimonio, junto con las ruinas de unos baños públicos, de la presencia romana durante el siglo I AEC. Fue destruido durante las invasiones de los bárbaros en el siglo V y sus piedras se aprovecharon para el castillo de Évora.
    Nos gustó tanto el restaurante Fialho que hoy repetimos; esta vez cedo ante mi naturaleza más carnívora y pido perdiz a la manera del convento y mi mujer una liebre con arroz. Todo estupendo. Para tomar el postre nos acercarnos hasta la Pastalaria Académica a probar unos queijinhos do ceu.
    "Nos ossos qve aqvi estamos pelos vossos esperamos". Esta es la frase que preside la entrada a la macabra Capilla de los huesos. En el siglo XVI, en la región de Évora, había decenas de cementerios que no solo ocupaban mucho espacio sino que, algunos de ellos, estaban situados en lugares estratégicos que las autoridades querían aprovechar para fines más útiles. A los franciscanos se les ocurrió la idea de reunir las osamentas y utilizarlas para construir y decorar una de sus capillas. Su objetivo era doble: atraer a los curiosos y transmitir el mensaje la fugacidad y fragilidad de la vida humana, muy en boga en la época barroca. o lo que es lo mismo: danos tu dinero, que en la otra vida no lo vas a necesitar. Los más de cinco mil huesos, cráneos, vértebras y fémures se integran en las paredes y columnas ligados por el cemento. Para darle un ambiente más sobrecogedor, dos esqueletos completos, de identidad desconocida, cuelgan del techo y, además, no hay demasiada luz, tan solo la que procede de la luz natural que entra a través de varias lucernas en lo alto de las paredes. Los cuerpos de los fundadores del convento están enterrados en un sarcófago, a la derecha del altar, y en otra tumba aislada, el obispo Jacinto Carlos da Silveira, asesinado por los soldados de Napoleón en 1808. No creas que esta capilla es la única en su género, en Campo Maior, muy cerca de Badajoz, existe otra capilla muy similar que alberga los huesos de unas mil personas del pueblo que murieron en 1732 tras la explosión de un polvorín como consecuencia del impacto de un rayo.
    Al atardecer salimos hacia Salamanca donde haremos noche antes de seguir subiendo hasta la pequeña localidad de Sopelana, nuestro hogar junto al Cantábrico.

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