Los viajes de Mariano

República de Mauricio 2012

21 de octubre, Flic en Flac 29 de octubre, Pamplemousses
22 de octubre, Flic en Flac 30 de octubre, La Pointe aux Canonniers, Mont Choisy
23 de octubre, Casela Nature Park, Tamarin 31 de octubre, Trou aux Biches, Port Louis
24 de octubre, Black River Gorges1 de noviembre, Mahébourg, Blue Bay
25 de octubre, Flic en Flac 2 de noviembre, La Vanille, Gris Gris
26 de octubre, Trou aux Biches3 de noviembre, Trou d'Eau Douce
27 de octubre, Cap Malheureux, Saint Antoine4 de noviembre, Mahébourg
28 de octubre, Trou aux BichesDatos económicos del viaje

29 de octubre, lunes

    Si visitas el Jardín Botánico de Pamplemouses lo mejor es ponerse en las manos de algún guía porque la mayoría de los árboles ni tan siquiera muestran un cartel con su nombre. A la hora que llegamos tenemos el guía para nosotros solos, Bernard, un tipo regordete con ojos saltones, muy abiertos, habla francés, inglés y alemán. ¿Cuál preferimos? Humm... mejor en inglés. Nos lleva por el jardín en volandas,
Victoria amazonica
sin apenas tiempo para reflexionar sobre lo que nos cuenta: "En 1735, el primer gobernador francés de la Isla de Francia —así llamaban a Mauricio entonces—, Bertrand François Mahé, conde de La Bourdonnais, creó un huerto con verduras para suministrar alimentos a la población. Poco después se plantaron árboles frutales traídos de otras colonias francesas para estudiar su aclimatación. El jardín se abandonó por completo con la llegada de los ingleses en 1810, hasta que James Duncan, en 1849, tomó las riendas del jardín y lo utilizó para investigar y buscar mejoras en el cultivo de la caña de azúcar. Desde 1913, el jardín está bajo la autoridad del Ministerio de Agricultura".
    Seguimos andando a buen paso, de repente se para frente a un arbusto: "De la corteza interior de las ramas de ese árbol se extrae la canela ¿Conocen el relato de Herodoto? Herodoto, historiador griego del siglo quinto antes de nuestra era, creía que la canela provenía de los nidos de unas aves gigantescas que fabricaban sus nidos con palitos de canela y que los nidos estaban en la cima de acantilados inaccesibles. Para recolectar la canela la gente de los pueblos mataba un animal y lo dejaba al pie de los acantilados, las aves recogían la carne y la subían a los nidos y como la carne pesaba tanto, parte de los nidos caían al suelo y así conseguían la canela". Abigarrado relato, el del tal Herodoto.
Huevos del caracol manzana
    Continuamos. Ahora nos enseña el árbol de otra especia: el clavo. "Mauricio consume muchas especias y tiene que importarlas porque produce muy pocas, el clima es demasiado húmedo". Seguimos tras él, en un recorrido aparentemente aleatorio. "Ese es el Ficus religioso, bajo uno parecido meditó Buda". Luego nos muestra el arbusto de la pimienta, el árbol que sangra, el de las salchichas, la rosa de porcelana, el árbol del incienso, el impresionante baniano o higuera de Bengala, el árbol de jack, el árbol de ... ¡los murciélagos!, cientos de murciélagos de la fruta cuelgan como si de frutos se tratasen. Si no los conoces, te quedarás asombrado de su tamaño, cuando vuelan parecen águilas. Cuando llegamos al estanque de la Victoria amazonica la encontramos desangelada, mustia, como reducida; el guía comenta que ya se están recuperando pero han estado aún peor. En las inundaciones de 2008 entraron en el estanque los caracoles manzana y estos se comen las hojas, a pesar de sus afiladas púas. Para eliminarlos los pescan con reteles y usan como cebo hojas de papayo.
—Por cierto, en nuestra anterior visita nos aficionamos a los lichis, había puestos de venta por todas partes, en la carretera, en las playas... Este año los árboles están cargados, pero aún verdes.
—En efecto, este año vienen retrasados —contesta, como disculpándose—, el tiempo anda loco.
—También hemos visto muchos mangos en los árboles pero ninguno en las tiendas, ¿no es época aún?
—Sí, sí, los mangos se recogen a partir de noviembre, pero ya le digo que este año vienen retrasados. Por cierto, ¿sabían que en Mauricio tenemos unas cincuenta y cinco clases de mangos? Así que no se extrañen si los ven de tantos colores.
Papaya confitada a los frutos de la pasión
En mi jardín tengo tres tipos diferentes: el "Maison rouge" que es el más común en Mauricio, el Adèle" o "Dauphine", de color verde claro y amarillo, y el "Henriette", amarillo cuando está maduro, el que más me gusta.
—Otra cosa, el palmito fresco de aquí es excelente, nos encanta, ¿dónde se puede encontrar?
—Prueben en el mercado de Grand Baie o en el de Mahebourg, seguro que lo encuentran.
    Ya es hora de comer, así que nos despedimos de Bernard y nos acercamos hasta el restaurante Le Fangourin de L'Aventure du Sucre, muy cerca del jardín Pamplemousses. Se trata de un restaurante muy recomendable para los que saben apreciar los refinamientos del arte culinario. Además, los precios son muy contenidos teniendo en cuenta su calidad, por ejemplo, el postre de la foto "Papaye confite aux fruits de la passion et à l'orange et son sorbet artisanal à l'ananas légèrement pimenté" cuesta cinco euros. El nombre de Le Fangourin viene de "frangourinier", es una máquina de principios del siglo veinte, con dos cilindros de basalto verticales que giran en sentidos opuestos entre los que aplastan la caña de azúcar y con la que se obtiene el jugo de la caña.
    Por la tarde recorremos el jardín sin el guía, más tranquilos.

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