Los viajes de Mariano

República de Mauricio 2012

21 de octubre, Flic en Flac29 de octubre, Pamplemousses
22 de octubre, Flic en Flac 30 de octubre, La Pointe aux Canonniers, Mont Choisy
23 de octubre, Casela Nature Park, Tamarin 31 de octubre, Trou aux Biches, Port Louis
24 de octubre, Black River Gorges 1 de noviembre, Mahébourg, Blue Bay
25 de octubre, Flic en Flac 2 de noviembre, La Vanille, Gris Gris
26 de octubre, Trou aux Biches 3 de noviembre, Trou d'Eau Douce
27 de octubre, Cap Malheureux, Saint Antoine4 de noviembre, Mahébourg
28 de octubre, Trou aux Biches Datos económicos del viaje

24 de octubre, miércoles

    Hoy nos apetece visitar un lugar donde no estuvimos en nuestro anterior viaje a Mauricio: el parque nacional Black River Gorge. Antes de darse un paseo por la naturaleza, es bueno saber que en Mauricio apenas hay animales peligrosos en tierra, exceptuando las típicas avispas y mosquitos. Sí que hay dos serpientes, ambas inofensivas, introducidas por accidente hace casi dos siglos: la
Riachuelo dentro del parque nacional
culebra lobo (Lycodon capucinus), que come gecos y pequeñas ratas y apenas llega a los sesenta centímetros y la culebrilla de las macetas (Ramphotyphlops braminus), se la encuentra frecuentemente bajo los tiestos de los jardines, no mide más de doce centímetros y se parece más a un gusano que a una serpiente. Raro será que te encuentres un escorpión, pero no te alarmes, esta variedad no es venenosa para los humanos, aunque hace poco, en la isla Coin de Mire, al norte de Mauricio, han observado un escorpión que se creía extinguido hace ciento cincuenta años: el Lychas serratus endémico de Mauricio, su picadura tampoco resulta mortal aunque sí dolorosa.
    Como veis en la foto, no falta ni un pequeño riachuelo; entre los verdines observo unos peces pequeños nadando nerviosamente en la corriente, muy similares a bermejuelas, pero no esperéis truchas, ¡que es agua caliente!. En un remanso del río, donde el agua se estanca, descubro gran cantidad de ranas diminutas y encuentro también dos sapos entre la hojarasca. Más adelante, la torrentera ha barrido la tierra en torno a los árboles y ha dejado al aire una maraña de raíces creando un paisaje muy peculiar. Este parque nacional contiene numerosos caminos para hacer senderismo. Mi mujer y yo no somos muy andarines; nos contentamos con pasear un rato hasta que el sendero se empina considerablemente. Camino de vuelta nos topamos con una paloma rosa que escarba entre la hojarasca. No parece nada miedosa, nos deja acercarnos hasta casi dos metros. Al lado del aviario del Centro de Visitantes vemos otra pareja que congenia muy bien; después de frotarse el pico la una a la otra, copulan. Sobre el suelo, otra más, con un ala y una pata extendida; no sé lo que significa, se diría que estuviera calentándose al sol.
    Cuando regresamos del paseo nos encontramos con un becario de la Mauritian Wildlife Foundation que vigila los árboles con prismáticos. Está monitoreando los nidos de palomas rosas. La paloma rosa es endémica de Mauricio, antes de la llegada del hombre se encontraba por toda la isla, tanto en las montañas como en las tierras bajas. Para el siglo XIX, gran parte de los bosques se habían talado para cultivar caña de azúcar lo que redujo su hábitat a las montañas. El hombre y los animales que trajo consigo, ratas, mangostas, monos y gatos, diezmaron la población. A finales de la década de 1950 sólo quedaban cincuenta palomas y a mediados de los setenta, veinte. Para mejorar la situación se estableció un programa de cría en cautividad en 1976. Tras varios años de búsqueda, al fin descubrieron que las palomas rosas anidaban en un tupido bosque de cedros del Japón, dentro del parque Black River Gorge. Las capturaban de noche, con un potente foco que las deslumbraba, un tío ágil subía al árbol y, con una especie de cazamariposas casero o, a veces, a mano, las capturaban. También se llevaron los huevos de los nidos para depositarlos en la incubadora de Black River, sustituyéndolos por huevos de paloma doméstica.
Palomas rosas en el parque nacional Black River Gorges
    El esfuerzo valió la pena, porque en 1986 ya sólo quedaban doce ejemplares en estado salvaje y de los cinco intentos de nidación de ese año ninguno fue exitoso, las ratas y los monos se comían los huevos. La primera suelta de palomas cautivas se dio en 1987 y ahora mismo hay cinco subpoblaciones dentro de Black River Gorges. La mejora ha sido espectacular: de las doce aves de 1986 han pasado a las cuatrocientas setenta actuales. El chico nos informa que todavía están siendo monitoreadas, cuando la población llegue a los seiscientos individuos ya no necesitarán tutela humana. Los árboles con nidos llevan alrededor una cinta amarilla con anotaciones. Para el monitoreo no suben a los nidos, sólo vigilan si la hembra o el macho visitan el nido. Nos cuenta que también monitorea los nidos de kestrel; éstos siempre anidan en cavidades que perforan en árboles autóctonos, actualmente ya cuentan con unos quinientos ejemplares. ¿Y qué son esas manchas moradas en los tocones de los árboles? Son árboles exóticos que se han cortado y después han echado pesticida para matarlos; los pintan de rosa para monitorizarlos y ver si se mueren de una vez.
    Comemos algo tarde en el Riverview Comercial Center. Una ensalada de pollo y de bonito y una banana flameada. De regreso a Flic en Flac nos detenemos de nuevo en la playa de Tamarín a echar un vistazo a las capturas de los pescadores, no sea que hoy hayan atrapado una ballena. Pues no, "sólo" dos docenas de estupendos bonitos; parece mentira, con esa lancha tan pequeña que no llega a los cuatro metros. También manejan unas estupendas huevas que de buena gana les hubiésemos comprado pero dicen que no las venden, que forman parte de la cooperativa "Fédération des coopératives des pêcheurs de Maurice" de Tamarin y que sólo venden el pescado en el puesto de la cooperativa, situado no muy lejos de allí, en el mismo Tamarin.

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