Los viajes de Mariano

República de Mauricio 2012

21 de octubre, Flic en Flac 29 de octubre, Pamplemousses
22 de octubre, Flic en Flac 30 de octubre, La Pointe aux Canonniers, Mont Choisy
23 de octubre, Casela Nature Park, Tamarin 31 de octubre, Trou aux Biches, Port Louis
24 de octubre, Black River Gorges1 de noviembre, Mahébourg, Blue Bay
25 de octubre, Flic en Flac 2 de noviembre, La Vanille, Gris Gris
26 de octubre, Trou aux Biches3 de noviembre, Trou d'Eau Douce
27 de octubre, Cap Malheureux, Saint Antoine4 de noviembre, Mahébourg
28 de octubre, Trou aux BichesDatos económicos del viaje

22 de octubre, lunes

    Para llenar la despensa nos acercamos hasta el Pick'n'Pay del centro comercial Cascavelle, a las afueras de Flic en Flac, pegando a la A3. El Pick'n'Pay es una cadena de supermercados de origen sudafricano —las empresas sudafricanas son grandes inversores en la isla: Aspen Pharmacare, el banco de inversión Investec, la inmobiliaria Seeff, etc—. Está bien surtido y se encuentran los mismos productos y marcas que en cualquier otro sitio del mundo. Para el pescado preferimos acercarnos hasta la playa del hotel Klondike;
Papayas
según nuestros caseros aquí llegan las lanchas con pescado recién capturado. Comprobamos que no hay un puesto de venta fijo; hay que esperar el regreso de las lanchas y ver si te venden algo. Demasiada incertidumbre. Nos marchamos. Al regresar por la playa nos topamos con un señor que vende peces de roca, todavía vivos en el balde. Le compramos unos cuantos, que hay que probar de todo.
    Pasamos la tarde en la playa d Flic en Flac, descansando y leyendo algo sobre la historia de Mauricio. Aquí va un pequeño resumen: Mauricio fue visitada por fenicios, malayos, suajilis y árabes. Los portugueses la visitaron entre 1507 y 1513 sin demasiado interés ya que contaban con una base permanente en Mozambique. En 1598, los holandeses se hicieron con ella y le bautizaron como Mauricio en honor de su príncipe Mauricio de Nassau. Al principio la utilizaron sólo como aprovisionamiento de su flota y en 1638 decidieron establecer una colonia para exportar madera de ébano. Se trajeron un centenar de esclavos malgaches y, a la primera semana, unos sesenta huyeron a los bosques. No importa, trajeron más. La vida para estos primeros pobladores fue tan dura que en 1657 abandonaron la isla. Siete años más tarde lo intentaron de nuevo añadiendo a la exportación de ébano el cultivo de caña de azúcar. Los ciclones, sequías, plagas, enfermedades del ganado, hambrunas —acabaron con el dodo y las tortugas terrestres— y, sobre todo, la ausencia de un sentimiento de pertenencia, les hicieron abandonar la isla definitivamente en 1710.
    Inmediatamente llegaron los franceses y la renombraron como Isla de Francia. Para 1722 llegan nuevos colonos con más esclavos africanos, que al ser tratados peor que los animales, se rebelan y escapan a los bosques, incluso se organizan para luchar contra los franceses. Los capturados son atrozmente castigados o ejecutados. Las calamidades continúan: plagas de langostas y de ratas destruyen los cultivos, los ciclones derriban las viviendas. Los suministros son tan escasos que apenas tienen ropa ni zapatos. Muchos colonos, lejos de ser hábiles agricultores, son alcohólicos, analfabetos y violentos y luchan entre sí. Los
Casino de Port Louis en Le Caudan
soldados se quejan de los bajos salarios y se amotinan. En fin, para enero de 1723, la colonia está al borde de la hambruna y desesperados por regresar a Francia, así que la Compañía de las Indias Francesas en Oriente intenta dar un nuevo impulso a la colonización concediendo tierras a los colonos y a familias francesas que quisieran viajar a la isla desde Francia. También se traen muchachas campesinas francesas que se casan con los numerosos solteros que residen en la isla. A pesar de todo, en 1729 la isla se enfrenta de nuevo a una nueva hambruna y tanto colonos como esclavos tienen que pescar y cazar para sobrevivir.
    En 1733, Bertrand François Mahé, conde de La Bourdonnais, es nombrado gobernador de la isla. Tras reflexionar sobre las posibilidades de la isla, fomenta las plantaciones de caña de azúcar creando el primer ingenio azucarero. También impulsa el cultivo de algodón, trigo, frutas, verduras y, sobre todo, la yuca, importada de Brasil, muy resistente a las ratas y plagas de langostas y que se convierte en el alimento básico de los esclavos. Desarrolla el puerto, construye un exitoso taller de reparación naval, un hospital y mejora la calidad de las edificaciones. En pocos años transforma la Isla de Francia y Bourbon —ahora Mauricio y Reunión— en el orgullo de Francia en el Océano Índico y es objeto de la envidia y codicia de ingleses y holandeses.
    Como consecuencia de las Guerras Napoleónicas, en 1810, los ingleses arrebataron la isla a los franceses, restablecieron el nombre de Mauricio y se comprometieron a mantener el idioma, las costumbres y leyes de sus habitantes. Cuando en 1835 se abolió la esclavitud, los africanos no quisieron trabajar más y emigraron en masa al sur donde subsistieron malamente de la pesca, pero al menos, eran totalmente libres. Los blancos, al quedarse sin mano de obra, importaron miles de indios de la zona de Calcuta y Karaikal y unos pocos chinos.
Buena pesca en la playa de Tamarín
    Durante mucho tiempo, Mauricio fue un ejemplo de economía basada en el monocultivo de la caña de azucar, la caña es muy resistente a los ciclones que se producen entre diciembre y abril y además se adapta bien al suelo volcánico de la isla. Hasta 1940, año en el que la malaria se erradicó, las exportaciones de azúcar bastaban para pagar las importaciones, sin embargo, con un incremento de la población del tres por ciento anual, para la década de 1950 la isla ya estaba superpoblada. En 1968 consiguieron la independencia pacíficamente. Hoy en día, los mauricianos descendientes de aquellos indios constituyen la mayoría en el gobierno y los chinos, en general, trabajan en el comercio. La población africana es claramente la más pobre, siempre que veas una chabola estará ocupada por africanos, no falla.
    Algo que llama la atención a los turistas es que la población no se concentra en la costa como se podría esperar, sino en la montaña. La razón es que en diciembre de 1866 brotó una epidemia de malaria, supuestamente traida de India, que afectó a un tercio de la población. Las clases acomodadas se trasladaron a zonas más frías y alejadas de las llanuras y de los pantanos infectados con el mosquito mortifero y tras ellos se fueron los demás.

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