Otros viajes

Martinica 2009

28 de noviembre, L’Anse à l’Âne7 de diciembre, Museo de la Banana, Sainte-Marie
29 de noviembre, L’Anse à l’Âne, Rivière Salèe8 de diciembre, Grand Rivière
30 de noviembre, Fort-de-France 9 de diciembre, Saint-Pierre
1 de diciembre, La Maison de la Canne 10 de diciembre, Saint-Pierre
2 de diciembre, Sainte-Anne, Les Salines 11 de diciembre, Habitation Anse-Latouche
3 de diciembre, Anse Michel 12 de diciembre, Jardín de Balata, Sainte-Anne
4 de diciembre, Le François 13 de diciembre, Sainte-Anne, Les Salines
5 de diciembre, Habitation Clément14 de diciembre, Les Salines, Lamentin
6 de diciembre, La Caravelle Datos económicos del viaje


3 de diciembre, jueves

    Buena tromba ha caído esta noche. El cielo sigue descargando agua hasta las siete, luego: sol luminoso. Mientras desayunamos en la terraza recibimos la visita continua de pajarillos que escrutan todo lo que tenemos encima de la mesa. El gorrión de garganta roja siempre es el más golfo, se acerca a un palmo de mi mano pero se mantiene prudente, no se atreve a quitarme las migas. Hace bien. Las lagartijas y gecos también asoman, salen de cualquier minúscula rendija y se pasean cerca de la comida.
    A pesar de que la playa de Les Salines es la mejor de esta zona, queremos conocer otras, así que hoy partimos hacia Cap Chevalier y nos instalamos en Anse Michel. Es una magnifica playa, solitaria, estrecha y salvaje, con sombra abundante y barrera de coral enfrente; el punto negativo es el fuerte viento, ideal para los que practican kite-surfing.
Lanchas de pesca en Cap Chevalier
    Comemos en uno de los mejores restos del sur de la isla: Le Paradisio, a veinte metros de nuestro asentamiento playero. No hay más que leer la carta para empezar a salivar: flan de gónadas de erizo de mar, tartar de camarones, atún rojo, lubina del Caribe en salsa muselina, pescado crudo a la tahitiana, risoto con langosta...¡Madre mía!, ¿por dónde empezamos?
    Regresamos a la playa para hacer la digestión en posición horizontal, mientras contemplamos a los kite-surferos, que demuestran una afición tremenda, no abandonan a pesar de los continuos chapuzones y esfuerzos para subir a la tabla tras las frecuentes caídas.
    De regreso a Sainte-Anne, visitamos el estanque de Les Salines, al lado de la famosa playa; un embalse formado hace miles de años donde pájaros migratorios de América del Norte hacen un alto en su camino para avituallarse y tomar resuello antes de seguir su camino hacia Venezuela, huyendo del invierno del norte. Al ser un estanque que recibe agua dulce y salada contiene fauna de ambos mundos: agujas, lisas, lucios, anguilas, morenas, lenguados, gobios, barracudas, etc. Los pájaros que, si tienes suerte y unos buenos prismáticos, puedes ver: fragatas, garcillas, golondrinas de mar, cercetas, ánades...

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