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Mallorca 2014

14 de agosto, Son Mengol20 de agosto, Son Mengol, Cala Ratjada
15 de agosto, Port d'Alcudia, Pollença 21 de agosto, Manacor, Palma
16 de agosto, Palma 22 de agosto, Ses Païsses, Sa Canova
17 de agosto, Cala Mitjana 23 de agosto, Son Mengol
18 de agosto, Es Trenc, Cala Figuera 24 de agosto, Algaida
19 de agosto, Artà, Valldemossa, Deià Datos económicos del viaje

18 de agosto, jueves

    Hacía más de una década que no visitaba Es Trenc y veo que algunas cosas han cambiado: si accedes por Ses Covetes (Las Cuevitas) ya no se puede aparcar en la carretera, está prohibido, así que no te queda más remedio que dejar el coche en un aparcamiento de tierra que cuesta nada menos que seis euros al día o tres y medio si entras a partir de las cuatro. Vemos con agrado que por fin han demolido la urbanización que pretendían construir a la entrada de la playa. También han limpiado las orillas de posidonias.
Nidos de ametralladora de Es Trenc
    Los nidos de ametralladora construidos para repeler un posible desembarco alemán durante la segunda guerra mundial lucen recién pintados con textos del poema "Cala Gentil" del mallorquín Miquel Costa i Llobera. Es obra del colectivo de artistas urbanos Boa Mistura que participaron con esta obra en el festival de arte ArtNit de Campos a principios de agosto.
    Es Trenc lo podríamos traducir como "la brecha" y alude a las salinas que rompen el sistema dunar. La tradición oral cuenta que llegó un maremoto tras el terremoto de Lisboa de 1755 que rompió el cordón dunar que separaba el mar del humedal.
    En 1984 la policía local de Campos impuso multas de veinticinco mil pesetas a ocho nudistas "por atentar contra el decoro". Tras un intenso debate en el ayuntamiento, con opiniones para todos los gustos, se decidió permitir el nudismo sin acotar zonas. Desde entonces textiles y nudistas conviven en total armonía.
    Lo primero que vemos al entrar en la playa es montones de restos de posidonia acumulados esperando a que algún camión se los lleve para que los payeses lo aprovechan en las vaquerías, como abono para los árboles o como desinfectante natural. Los ecologistas han advertido que al recoger las posidonias de las orillas con la pala de los tractores también se llevan mucha arena y eso hace que cada año la playa retroceda y quede menos arena donde poner las toallas. Además, los montones de posidonias que se acumulan en la orilla crean una barrera natural y evita que la arena escape en los días de mala mar. Es un asunto que preocupa a los ayuntamientos, no hay más que ver las esterillas que colocaron hace unos años junto a la cuerda que delimita el área protegida, su intención era evitar que el viento se llevase la arena; hoy muchas aparecen abandonadas y destrozadas.
    Inmediatamente después de la montaña de posidonias, nos encontramos con cientos de parejas de tumbonas con sombrilla al escandaloso precio de dieciséis euros. En el área de tumbonas, todos con bañador. Para encontrar los primeros culos al aire hay que andar varios minutos hasta llegar a la parte central de la playa. Si nunca has estado aquí puedes imaginar que es el paraíso del nudismo. Nada de eso: los desnudos integrales se cuentan con los dedos de las manos. La zona está tomada por los textiles y no parecen los clásicos mirones, seguramente han llegado hasta aquí buscando algo de espacio vital.
    Muy cerca de nosotros, una señora comparte espacio con su hija treintañera y su nieta. Cuando la madre entra al agua para bañarse, la niña pregunta a su abuela:
—¿Por qué mamá va desnuda? ¿Es que somos pobres?
—No hija, es que tu madre es muy moderna—le replica su abuela, con cierto retintín.

Hmmm... esos momentos mágicos del atardecer en Es Trenc.

    Un diario mallorquín hizo unas entrevistas en la playa de Es Trenc y las opiniones fueron de lo más variopintas: una pareja de Mallorca opinaba que "Nos parece muy bien que haya nudismo, pero no solo en las playas, sino que sería fantástico ir desnudo también por la calle, sobre todo, en verano. No comprendemos cómo alguien en su sano juicio puede ofenderse al ver un cuerpo humano desnudo". Otras personas preferían que se acotaran claramente las zonas para evitar la mezcla de textiles y nudistas. Alberto, de Nules, con su hijo Pelayo en los brazos, lo tiene claro: "Me parece muy saludable que mis hijos vean la desnudez como algo natural desde pequeños, así evitarán el morbo y la típica ansiedad sexual durante la adolescencia". Una jubilada alemana relaciona la estética con el nudismo: "Cada uno que haga lo que quiera pero yo preferiría una separación porque no hay mucha gente guapa; la mayoría es fea y no me gusta. Pero bueno... ¡libertad ante todo!". Otra turista aún recuerda que a finales de los años cuarenta ella y su familia hacían nudismo en Alemania: "Entonces los médicos decían que tomar el sol desnudos era bueno para la salud, y ahora ya ves, resulta que es malísimo para la piel".
    A nuestro lado, las caras largas de una pareja de adolescentes, él y ella, muestran un infinito aburrimiento. ¿Qué les pasará? ¿Estarán enfadados? Ah, no. Mi mujer me advierte que están tumbados dando la espalda a sus padres, cincuentones y en pelotas, mientras los chavales visten bañadores. Se diría que con sus caras largas tratan de mostrar su desaprobación ante la "escandalosa" actitud de sus padres. Da la sensación de que el nudismo se bate en retirada y más si hablamos del nudismo femenino, en regresión total. Es algo que también ocurre en otros países, sin saber muy bien las causas. ¿Razones de salud, demasiadas cámaras indiscretas, ideología más conservadora?
    A pesar de la abundancia de gente, no se puede negar que Es Trenc sigue manteniendo una imagen de paraíso tropical: arena blanca, aguas transparentes, color turquesa, poco oleaje... Solo falta la sombra de unas palmeras. Para mí, el mejor momento es al atardecer, cuando el sol bajo crea sombras en las huellas de la arena y la mayor parte de la gente se ha esfumado.
    Regresamos a casa. Como nos pilla de paso, se nos ocurre visitar la Cala Figuera (Higuera) del municipio de Santanyí. Cala Figuera se divide en dos caletas: el Caló d'en Boira y el Caló d'en Busques. Aquí no hay playas ni aglomeraciones turísticas, es más bien un lugar pintoresco adecuado para dar un paseo al borde del agua y asombrarse ante la acumulación algo desordenada de las casas de los pescadores. Todavía hay una lonja de pescado en activo, pequeñas lanchas y varios barcos de pesca de arrastre. Por la tarde se puede ver a los pescadores reparar las redes.

Caló d'en Busques y sus casas de pescadores

    Este lugar ha sido motivo de inspiración para muchos pintores, como los famosos Bernareggi y Buss. En la actualidad también viven pintores como Camargo y Gomis. Esta cala fue residencia habitual del conocido poeta de Santanyí Blai Bonet, que tiene poemas enteros dedicados al Caló d'en Busques y d'en Boira. recogidos en su libro El color.

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