Los viajes de Mariano

Malasia 2013

24 de marzo, Kuala Lumpur 31 de marzo, Kota Bharu
25 de marzo, Kuala Lumpur1 de abril, islas Perhentian
26 de marzo, Kuala Lumpur2 de abril, islas Perhentian
27 de marzo, Batu, Cameron, Brinchang3 de abril, Kuala Terengganu
28 de marzo, Cameron4 de abril, Kuantan
29 de marzo, Kuala Kangsar, Penang5 de abril, Malaca
30 de marzo, Penang6 de abril, Malaca
Datos económicos del viaje
26 de marzo, martes

    Esta mañana vamos a visitar el Museo de Arte Islámico. Tomamos el monorraíl elevado justo al lado del hotel, en la parada Medan Tuanku y nos bajamos en Maharajalela. El monorraíl funciona con fichas de plástico reutilizables. Seguimos por la estrecha acera del puente sobre el río Sungui y enseguida se divisa el minarete de la mezquita Nacional. El río baja de color chocolate, en ejarbe. Para atajar, atravesamos los jardines de la mezquita. Su arquitectura me parece poco agraciada, se salva el tejado,
Incensario chino del siglo XIII después de la Héjira.
que quiere representar la forma de un paraguas semiplegado. La mezquita da la bienvenida a los no musulmanes aunque a horarios establecidos. Ahora no toca. En la entrada de las mujeres (wanita) vemos las abayas moradas que se deben poner encima; aun así, ellas rezan en estancias separadas o en las últimas filas para no distraer a los hombres. Algunas mujeres se oponen a ello y se consideran tratadas como musulmanas de segunda clase; argumentan que en tiempos del profeta Mahoma mujeres y hombres rezaban juntos; fue poco después de su muerte cuando se impuso la separación por sexos.
    Pasamos enfrente del edificio de la televisión nacional Alhijrah que empezó a emitir hace tres años y enseguida llegamos al Museo de Arte Islámico. Nuestra guía dice que es uno de los mejores del mundo y por eso nos sorprende verlo tan vacío. En la sala dedicada a la arquitectura islámica, unas fotografías acompañan a los textos; con ese material pueden editar un magnífico libro pero en un museo se espera encontrar colecciones de objetos reales, tangibles, no fotografías. No todo es así, ciertamente. Otra galería muestra las joyas que llevaban los beduinos. También se enseñan diferentes técnicas de confección textil como el batik, el telepuk, casi en desaparición, el pelangi, los chales de Kashimir, ikats, las sedas safávidas, qalamkari, textiles otomanos y marroquíes ... El aire acondicionado está tan fuerte que tenemos la sensación de estar dentro de un frigorífico, de vez en cuando pegamos nuestra espalda a las cristaleras que dan al exterior; funcionan como auténticas estufas. Comemos en el restaurante libanés del museo, con apenas tres mesas más ocupadas. ¡Qué desangelado está todo!
    El museo se halla en una zona de atracciones, aquí está el Parque de los Pájaros, el mariposario, el Jardín de las Orquídeas, el de las rosas, el de los hibiscos, el planetario, la biblioteca, el Ministerio de Salud y el Museo de la Policía, entre otras cosas.
Jardín de las Orquídeas de Kuala Lumpur
    A mi mujer le encantan las flores, así que subimos a ver las orquídeas por una acera inusualmente perfecta. El cielo lleva tiempo amenazando y caen las primeras gotas. En el camino se anuncia la distancia a los refugios para la lluvia, semejantes a paradas de autobús con cubiertas en forma de enorme seta transparente. Cae agua como si la tiraran con baldes, y truenos y relámpagos. ¡Qué barbaridad! Aún así visitamos el Jardín de las Orquídeas bajo nuestro paraguas plegable. Toda una experiencia. Agua por todas partes: la que cae del cielo, la de las fuentes de los estanques del jardín, el riachuelo con peces chinos. La verdad es que con una temperatura de treinta grados no importa demasiado mojarse. Lo único, que hay que limpiarse las gafas. Llevamos dos días en esta ciudad y los dos nos ha llovido. ¿Cuánto llueve en este ciudad? 2700 mm al año, dos veces más que en Sopelana, donde yo vivo. Tampoco es tanto, ¿no? Sobre todo si lo comparamos con algunas poblaciones del este de India, como Cherrapunji, donde cae una media de 12000 mm anuales. Eso sí que es llover con ganas.
    Regresamos al centro de Kuala Lumpur. Bajamos en Imbi, enfrente del centro comercial Berjaya Times Square. Por lo menos aquí vemos gente. Entre los adolescentes chinos está de moda teñirse el pelo de colores poco convencionales: rosa, pistacho, amarillo. Realmente chocante. Dentro del enorme vestíbulo de entrada del Berjaya se va a celebrar un partido de squash, todo está preparado, televisión incluida. Las baldosas que cambian de color cuando las pisas no me impactan tanto como las escaleras que suben al primer piso; hacen de teclas de un piano y cuando pisas suena una nota. ¡Qué original!
    Temperatura máxima y mínima de hoy: 33 y 25º C. Humedad: 82%.

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