República de la India 2011

Rajastán y Kerala

15 de abril, Delhi 24 de abril, Kochi
16 de abril, Mandawa25 de abril, Munnar
17 de abril, Bikaner26 de abril, Munnar
18 de abril, Jaisalmer27 de abril, Periyar
19 de abril, Jaisalmer, Damodra28 de abril, Kumarakom, Backwaters
20 de abril, Jodhpur29 de abril, Kovalam
21 de abril, Raknapur, Udaipur30 de abril, Kanyakumari
22 de abril, Udaipur1 de mayo, Delhi
23 de abril, Kochi2 de mayo, Delhi
Datos económicos del viaje

22 de abril, viernes

   Gyan es nuestro nuevo guía en Udaipur y por supuesto también lleva con orgullo su pendiente de guerrero, que resalta sobre su piel oscura. Nos lleva al templo hindú Jagdish (1651) dedicado al dios Vishnu y a su mujer, la diosa-madre Laksmi.
Orando a Vishnu en el templo Jagdish de Udaipur
Nos sentamos en el suelo con los demás. Hombres delante, mujeres detrás. Gyan nos explica que todos los días lavan las imágenes y les cambian la ropa; lo que ellos llaman una ducha espiritual. A las diez chocan platillos y tañen campanas. Ahora empiezan todos a cantar. Cantan con ganas, gesticulando con las manos o dando palmas. Mueven los plumeros delante de Krishna, lanzan pétalos de flores y un poco de agua.
    El mantra es el Hare Krishna, muy conocido en occidente:

'Hare Krishna, Hare krishna,
Krishna Krishna, Hare Hare,
Hare Rama, Hare Rama,
Rama Rama, Hare Hare.
Aum, aum'

   Gyan cierra los ojos mientras se concentra y busca las palabras para explicarse: 'Cuando se reza este mantra debes vaciarte de todo pensamiento ordinario y pensar sólo en Dios y trasladarle pensamientos positivos. Aum... es el sonido de la sílaba sagrada OM, es el sonido del tambor de Shiva, de donde salieron las notas musicales, es el sonido del Universo, es... el sonido del alma de Dios'.
    Una señora reparte entre nosotros pequeños trozos de pastel como ofrenda. Ahora entonan otra oración de alabanza a Krishna. Gyan me traduce: 'Todos necesitamos de tu benevolencia... líbranos de nuestras penas y tráenos la felicidad... levantemos las manos y alabemos al Señor... cantemos juntos el nombre del Señor...'
   —Y todos estos dioses: Vishnu, Krishna y Rama, ¿qué relación tienen entre ellos? ¿Son hermanos?
   —No. Son encarnaciones de Vishnu. En realidad, es el mismo Dios. Tres encarnaciones diferentes pero un solo Dios verdadero.—Mientras hablamos, las palomas miran como acobardadas al cielo. El vuelo raso de las rapaces sobre las terrazas las mantiene a raya.
    Abandonamos el templo Jagdish y la compleja religión hindú y caminamos hacia el Palacio de la Ciudad, el mayor de todo Rajastán.
   —En realidad son once palacios construidos por los majaranás durante trescientos años, desde 1559 a 1859.
   Entramos por la puerta Badi y subimos una pequeña rampa hasta Tripolia, la puerta principal.
   —Más allá, bajo uno de los ocho arcos de mármol, era donde pesaban el majaraná en su cumpleaños. Su peso en monedas de oro y plata se repartía entre los pobres. Así, se animaba al pueblo a participar en la fiesta.
   —¿Y esos extraños rebajes circulares del pavimento?
   —Ahí es dónde se inspeccionaba a los elefantes antes de entrar en batalla.

Palacio de la Ciudad en Udaipur

   Recorremos un laberinto de patios, pabellones, terrazas, pasillos y habitaciones. Por lo visto, el objetivo era volver loco a los posibles invasores. Luego admiramos los fantásticos mosaicos de cristal del patio de los pavos reales que representan las tres estaciones: verano, invierno y monzón. Y seguimos la visita: fotografías de la última lucha de elefantes en 1951, pinturas en miniatura, retratos, mosaicos de espejos de colores, trajes de los majaranás, etc.
   Ahora vamos en coche hacia el jardín Sahelion-Ki-Bari o Jardín de las Doncellas Reales, construido por orden del majaraná Sangram Singh II entre 1710 y 1734 para la diversión de las mujeres reales y sus doncellas de honor. Un lugar refrescante donde aprovecho la abundancia de agua para empapar mi sombrero, mi remedio habitual para aliviar el calor.   
   Regresamos al hotel para comer y descansar unas horas. Para las cuatro y cuarto nos presentamos en el embarcadero del hotel para que nos lleven al embarcadero principal donde vamos a montar en una barca para dar un paseo por el lago Pichola junto a otros turistas. Afortunadamente, el lago cuenta con agua suficiente para que naveguen las lanchas. No siempre es así. Intercambiamos unos párrafos con un señor de México que en su periplo por la India piensa conocer a Sai Baba, un líder espiritual por el que siente veneración. Desgraciadamente será imposible, a no ser que se encuentre con su alma en el Nirvana, porque dentro de pocos días todas las televisiones del mundo se harán eco de su muerte.
Familiares del 'bisa'
   En el lago Pichola emergen dos islas: una que alberga el hotel Lake Palace, antiguo palacio de verano de Jagat Singh (1628-1652) y otra isla que alberga el Jag Mandir, otro palacio de verano, comenzado en 1551 y terminado también por Jagat Singh. Desembarcamos en el Jag Mandir y lo recorremos durante media hora.
    Hoy a las siete acudimos a un espectáculo de música, danzas y marionetas. Como llegamos pronto, nos acercamos a los ghats para ver qué hace la gente. Un señor lava con mucha maña sus pantalones vaqueros. Otros chicos se quedan en ropa interior y se lanzan al agua. Un poco más lejos, una señora desnuda de cintura para arriba se lava también. Gyan nos advierte que son excepciones, que casi todo el mundo dispone de lavadoras y ducha en su casa.
   En el muelle observamos gran jolgorio: tocan varios músicos aporrando unos tambores y gente bailando.
   —¿Qué pasa?, ¿qué celebran?
   —Es una familia al completo que están festejando que aquel hombre ha sido bisabuelo.
   El señor de pelo blanco, delgado, con turbante naranja y collar de guirnaldas azafrán baila con pasitos cortos y mucha alegría.
   Como veis en la foto, el colorido de los saris de las mujeres es espectacular y cada color tiene su significado. Así, las mujeres llevan un sari de color amarillo la semana posterior a dar a luz, el color azul es de clase baja, el rojo es el más habitual y está relacionado con el valor, el blanco es sagrado, espiritual, etc. Pero no se debe ser muy estricto en la interpretación del simbolismo de los colores; la moda también impone sus criterios.
   El espectáculo de danzas y títeres se llena de turistas. Resulta entretenido y a estas horas no hay nada mejor que hacer. Regresamos de noche al hotel tras un corto paseo por calles poco iluminadas y con algunos socavones. El hotel está muy cerca del centro.
    ¿Por qué lleva los ojos pintados el guarda de la entrada del hotel?

Copyright © 2011 - MRB

La propiedad intelectual de los textos y las fotos me pertenece, por lo que está prohibida su reproducción total o parcial sin mi expresa autorización.