Reino de España 2014

12 de abril, Teruel21 de abril, Sevilla
13 de abril, Teruel 22 de abril, Sevilla
14 de abril, Albarracín, Valencia 23 de abril, Sevilla, Baeza
15 de abril, Valencia 24 de abril, Baeza, Úbeda
16 de abril, Valencia, Elche 25 de abril, Baeza, Toledo
17 de abril, Murcia 26 de abril, Toledo
18 de abril, Cabo de Gata 27 de abril, Toledo
19 de abril, Cabo de gata, Níjar Datos económicos del viaje
20 de abril, Sevilla

19 de abril, Sábado de Gloria

    La carretera entre Cabo de Gata y Níjar discurre entre un mar de plásticos, estéticamente horrorosos, sí, pero los invernaderos han traído riqueza a unas tierras donde no llueve ni cincuenta días al año, constantemente azotadas por el viento, llenas de un salitre que seca las plantas y donde los lagartos andan con el rabo hacia arriba para no tocar las piedras. Almería, hasta mediados de los años cincuenta, era un secadal, tierra de miseria, niños panzudos y emigración. Para remediarlo, el Instituto Nacional de Colonización, en 1954, se trajo colonos a esta zona y construyó catorce poblados para explotar los campos. Uno de estos colonos era el granadino Juan Sánchez Romera, que se compró un pequeño terreno pegado a la playa con un préstamo del Estado. Después de labrar y estercolar la tierra empezó a acarrear arena con su burro, de la playa a su parcela. Los del pueblo, alérgicos a las innovaciones, se tronchaban, ese tío está trastornado, pensaban. Pero él sabía bien lo que hacía; venía de La Rábita y allí ya se enarenaba desde mil ochocientos y pico —el almeriense ibn Lu Yun ya enumeraba las bondades del enarenado en su Tratado de agricultura de 1248: la arena conserva la humedad del terreno y el salitre no se produce, además, la temperatura de la tierra aumenta, lo que adelanta e incrementa la producción—. Cuando vieron que aquel loco conseguía en pocos meses media tonelada de verduras no lo podian creer; venga, todos a enarenar.

Invernaderos de Almería

    Luego llegaron los invernaderos, el primero en 1961. Dicen que lo instaló Paco "el Piloto" bajo la batuta del Instituto Nacional de Colonización. Gracias a ellos se recoge un mes antes que a cielo abierto, y con algunas verduras y hortalizas hasta se triplica el número de cosechas. oiga, ¿y no se agota la tierra con tanta cosecha? Si quieres entrar en detalles lo mejor es que te apuntes a una visita guiada, por ejemplo, con Clisol Agro. Ellos te explicarán la diferencia entre los invernaderos multitúnel y los de tipo parral o qué es el cultivo hidropónico, cómo se controla el clima dentro, por qué el suelo de algunos invernaderos se rellena de arena y otros, en cambio, de cemento con sacos de sustrato de turba, cómo se realiza el control biológico de las plagas, cómo elegir un buen plástico para el invernadero, cómo afecta el albedo a la temperatura de la zona, etc.
    Mientras conducimos hacia Níjar, los informativos de Radio Candil comentan que el pasado año en Almería cien personas dieron carpetazo a sus problemas suicidándose. Últimamente, la crisis económica que sufrimos ha hecho que los suicidios más abundantes se produzcan durante los desahucios. El año pasado se quitaron de en medio 3870 personas en toda España. Después del tabaco, el suicidio es la causa de muerte no natural más frecuente en España, triplica las muertes en accidentes de tráfico, y encima, por cada uno que lo consigue hay treinta que lo intenta. Las mujeres lo intentan mucho más que los hombres, pero pocas llegan al objetivo.
Número total de suicidios en España según
el Instituto Nacional de Estadística
En la película La punta del iceberg —que va sobre los suicidios por acoso laboral, protagonizada por Maribel Verdú—, se menciona una tasa de suicidios en España del 25,9 y dicen que solo nos superan los finlandeses. No sé de dónde sacan estos datos. Según los datos del Gobierno, la población española en 2013 era de 46.593.236. Si se suicidaron 3870 personas, la tasa fue de 8,3 por cada 100000 habitantes, una cifra media baja dentro del contexto mundial, aunque los datos reales nadie los sabe; muchos suicidios se camuflan como accidentes por el estigma social o porque se piensa que no se va a cobrar el seguro de vida. Según la organización Mundial de la Salud, las muertes por suicidio son tan evitables como las de tráfico, pero su prevención no está en la agenda de ningún partido político. Para nuestra vergüenza, España no tiene ningún plan estructural de prevención del suicidio. Los muertos no votan.
    Pasamos unas horas visitando la Villa de Níjar. Los comercios interesantes se encuentran en la avenida Federico García Lorca: cerámica, jarapas, jaymas bereberes y productos de artesanía y decoración del norte de Marruecos, India y Senegal. Un producto muy abundante es la cerámica. En Níjar solo quedan dos alfareros: Rafael Granados, que trabaja la cerámica tradicional, como hacía su tatarabuelo, y Baldomero García, que se dedica a la cerámica de colores y formas más actuales. Rafael nos explica cómo lo hace: "Recibo el barro y lo paso por la sobadora, de ahí sale una barra que llamamos pella; se centra bien en el torno y se le da forma, luego lo dejo orear. Cuando alcanza una textura tipo cuero le doy un baño de caolín. Por cierto, ¿sabían que caolín significa "cerro elevado" en chino? Ya lo utilizaban los chinos hace 3000 años, unos maestros en esto de la porcelana, oiga. Bueno, seguimos, ahora la dejo secar otra vez. Si las piezas son grandes las entabaco, o sea, las pongo unas encima de las otras para que no se tuerzan. Si hay que darle forma a la base, vuelve al torno y la raemos, que es quitarle un poco de peso por fuera y dar forma a la base. Luego le doy caolín otra vez, y hala, a secar. Una vez que la pieza está seca, la rameamos, o sea, la pintamos; es que nosotros a las pinturas les llamamos ramos. El amarillo es óxido de hierro, el verde, óxido de cobre, el azul es óxido de cobalto y el marrón, óxido de manganeso. Antes lo hacíamos todo con materiales de aquí, del pueblo: el barro, el esmalte, que era plomo, y todos los colores también, iban a molinos de piedra y de ahí a la alfarería, menos el cobalto, que ese sí lo comprábamos fuera, ah, y el caolín, que venía de Rodalquilar. Ahora todo se compra en la tienda, de marca. Bueno, seguimos: una vez pintada la pieza, se esmalta y se seca. Ahora cargo el horno, aljornar el horno, le decimos. Yo cuezo con nueve pisos de altura. Hasta hace cuatro días teníamos hornos árabes, ahora son automáticos, llevan una curva pirométrica que hace subir la temperatura poco a poco, alcanza los 1000ºC en nueve horas. Luego dejo enfriar un par de días para que no se rompan y ya está, a vender".
    El barrio situado bajo la Atalaya es un lugar no exento de encanto gracias a sus calles estrechas y sinuosas, y en algunos casos, de fuerte pendiente. Las casas se construyen prácticamente sin aristas, con los cantos redondeados y encaladas; tan apiñadas que parecen un panal, la techumbre siempre plana o aterrazada.

Plaza de la Glorieta, Níjar

    Si continuamos por la calle San Antón llegamos hasta el barranco del mismo nombre, es una brecha que ha sido excavada por el agua de lluvia. Es una pena que la gente del pueblo utilice el barranco para tirar la basura: cientos de bolsas de plástico, patatas podridas, cartones de cervezas, latas de refrescos. Por la noche, un hervidero de ratas. ¡Qué espectáculo! Al menos podrían poner el típico cartel de "Prohibido tirar basuras" bajo multa de unos miles de euros, pero ni eso. Se entiende: el alcalde Antonio Jesús Rodríguez Segura, del conservador Partido Popular, no le interesan estas minucias, bastantes preocupaciones tiene con defenderse de las acusaciones de falta de transparencia y de recibir comisiones de la empresa Hispano Almería y de gravísimas irregularidades en las adjudicaciones de obras, todas, qué casualidad, con la misma empresa. Más de cinco millones de euros en adjudicaciones. El caso se está investigando en la Fiscalía Superior de Andalucía y quizá algún día sepamos lo ocurrido.

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